11,5 millones de euros no bastan para hacer una web decente, la vergüenza nacional de Renfe.es

Javier Martín les da caña a Indra y Renfe por la web de esta última, y razón no le falta, como puede atestiguar cualquiera que haya intentado usarla con algo que no sea Microsoft Explorer bajo Windows.

3 comentarios

#1 ping josemaria

Javier Martín, en este caso, habla por hablar. La web de renfe no es un ejemplo de usabilidad, no, ni mucho menos. Pero yo la uso desde hace años con GNU/Linux y sin ningún tipo de problemas. ¿Hacemos una lista de las webs de organismos públicos y privados de los que no podríamos decir lo mismo?

#2 ping Wicho

Yo no diría que habla por hablar. Mi experiencia personal y la de muchos otros que han dejado comentarios en su anotación coincide con lo que él cuenta.

Eso no quita para que haya muchos -muchísimos- organismos públicos y proivados cuyas webs sean también deplorables.

#3 ping josemaria

Pues, sin conocer tu experiencia personal Wicho, lo que Javier cuenta en su post no es cierto. La web de Renfe se puede usar perfectamente desde Firefox y, es más, desde Firefox y GNU/Linux. Una crítica contra su usabilidad hubiera sido mucho más afortunada (y desde luego aplaudida por mi parte) pero técnicamente jamás he tenido problemas con la compra de billetes a través de Renfe y soy usuario habitual y frecuente desde que existe (Es lo que tiene ser de Sevilla y vivir en Madrid). Es más, estoy muy agradecido por los avances que han hecho en ella en los últimos años: incorporación de venta de todos los trayectos y no sólo los AVE, impresión directa de los billetes, incorporación de información de las plazas disponibles en cada trayecto, tarifas de oferta cuando se reserva con tiempo, ampliación del horario de servicio (¡eso si que era ridículo!¡hace unos años cerraban la venta de billetes por web a las 22.00!), etc.

No se lo que persigue Javier con ese texto (¿reflejar incapacidades o inquinas personales?¿generar polémica y ganar lectores?) pero desde luego ni lo veo justificado ni, por supuesto, que se amplifique desde otros sitios sin fundamento. Luego querremos que se tenga en cuenta lo que opinamos desde los blogs... ¡Ay!