Varios artistas piden al secretario de Estado británico para las Comunicaciones, lord Carter, que la descarga de música a través de Internet no sea delito.
El artista sólo quiere crear y dar a conocer su trabajo, y si puede vivir de él mejor todavía. Y eso es posible en el caso de la música si tienes mucho talento. El problema es el negocio y monopolio de las casas de discos a las que la música y el arte les importa un pimiento. Una reciente entrevista a Van Morrison en El País o El Mundo, no recuerdo exactamente, dice justo eso, que las casas de discos ya no saben de música, sino sólo de business.
Por lo demás, todos los artistas mencionados en el artículo NO son pobres músicos de tercera fila, o no conocidos por nadie, sino creadores que ya viven bien, más que de sobra, de su trabajo, a los que unos milloncejos más se las trae al fresco. Me pregunto, si ellos no hubieran sido antes parte de ese mismo sistema y besado el culo a las multinacionales, si afirmarían lo mismo. ¿Si no fueran archimillonarios gracias a las casas de discos, serían tan generosos?
Por ejemplo, las cabezas visibles de la lucha por los derechos de autor en España, para no irnos lejos, son y han sido artistas mediocres a los que los royalties de sus discos, aunque fueran triples, no los mantendrían porque no valen un duro ni le interesan a nadie. Sin embargo, ya sabemos lo que le pasó a Alaska hace unos años cuando sugirió lo mismo e intentó vender sus discos por precios más módicos.
La postura de Radiohead me parece la más loable y la menos hipócrita, pues ellos no son Robbie Williams, y se han distanciado no sólo de palabra, sino de hecho, de las casas de discos hace tiempo. Predicar con el ejemplo es una gran cosa que muy pocos hacen hoy en el mundo del Entertaintment y de la edición-publicación.
Hace algunos años cuando todavía estaba vinculada a la Universidad, fui a la fotocopiadora a fotocopiar unas páginas de un libro. La chica de la fotocopiadora, una empresaria joven dueña de ése y otros garitos, muy despabilada, me dio una monserga sobre los derechos de autor, bla bla bla que si yo fuera autor que bla bla bla. Yo le dije, soy autor publicado y no tengo problema alguno en que cualquiera que lo necesite fotocopie algo mío. Tema resuelto.
MORALEJA - The greediness of the business is the MAIN problem and the fight for the copyrights the excuse. At the end of the day, the copyrights belong MORALLY to the artist, writer or creator and NOT to editorial or music houses that exploit the talent of those individuals from a commercial point of view.
Hace más de un año
15 de Marzo de 2009 (01:29)
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#1
Gitanilla
El artista sólo quiere crear y dar a conocer su trabajo, y si puede vivir de él mejor todavía. Y eso es posible en el caso de la música si tienes mucho talento. El problema es el negocio y monopolio de las casas de discos a las que la música y el arte les importa un pimiento. Una reciente entrevista a Van Morrison en El País o El Mundo, no recuerdo exactamente, dice justo eso, que las casas de discos ya no saben de música, sino sólo de business.
Por lo demás, todos los artistas mencionados en el artículo NO son pobres músicos de tercera fila, o no conocidos por nadie, sino creadores que ya viven bien, más que de sobra, de su trabajo, a los que unos milloncejos más se las trae al fresco. Me pregunto, si ellos no hubieran sido antes parte de ese mismo sistema y besado el culo a las multinacionales, si afirmarían lo mismo. ¿Si no fueran archimillonarios gracias a las casas de discos, serían tan generosos?
Por ejemplo, las cabezas visibles de la lucha por los derechos de autor en España, para no irnos lejos, son y han sido artistas mediocres a los que los royalties de sus discos, aunque fueran triples, no los mantendrían porque no valen un duro ni le interesan a nadie. Sin embargo, ya sabemos lo que le pasó a Alaska hace unos años cuando sugirió lo mismo e intentó vender sus discos por precios más módicos.
La postura de Radiohead me parece la más loable y la menos hipócrita, pues ellos no son Robbie Williams, y se han distanciado no sólo de palabra, sino de hecho, de las casas de discos hace tiempo. Predicar con el ejemplo es una gran cosa que muy pocos hacen hoy en el mundo del Entertaintment y de la edición-publicación.
Hace algunos años cuando todavía estaba vinculada a la Universidad, fui a la fotocopiadora a fotocopiar unas páginas de un libro. La chica de la fotocopiadora, una empresaria joven dueña de ése y otros garitos, muy despabilada, me dio una monserga sobre los derechos de autor, bla bla bla que si yo fuera autor que bla bla bla. Yo le dije, soy autor publicado y no tengo problema alguno en que cualquiera que lo necesite fotocopie algo mío. Tema resuelto.
MORALEJA - The greediness of the business is the MAIN problem and the fight for the copyrights the excuse. At the end of the day, the copyrights belong MORALLY to the artist, writer or creator and NOT to editorial or music houses that exploit the talent of those individuals from a commercial point of view.
Hace más de un año
15 de Marzo de 2009 (01:29)