Un artículo en
Wired que explora la tecnología que utilizan los insurgentes en Irak, a raíz de los documentos publicados por WikiLeaks, que en ocasiones ha sorprendido a los norteamericanos por su efectividad y sofisticación: chalecos suicidas con cámaras y detonadores a distancia, comunicaciones cifradas, lanzadores de cohetes, sistemas para capturar
drones, bombas controladas como videojuegos y algún otro invento.