Un grupo de grandes productoras cinematográficas internacionales perdió un juicio en Australia contra un proveedor de Internet acusado de permitir a sus usuarios realizar descargas ilegales de sus películas. El juez estima que a pesar de que iiNet sabía que sus clientes estaban vulnerando los derechos de autor de las productoras al hacer esto, es «imposible» hacerla responsable del delito.