Siri, el asistente personal que atiende a peticiones e instrucciones de voz estrenado en el iPhone 4S, requiere conexión a Internet para funcionar: todas las órdenes recibidas se procesan en servidores remotos –no en el propio teléfono– incluso aunque se trate de consultas "locales" como puede ser redactar y enviar un SMS o llamar a alguien.
La media de consumo para cada consulta hecha a Siri –local o que requiera acceder a Internet– es de 63 KB