Un estudio del propio gobierno británico considera que el coste de las medidas que tendrán que tomar los proveedores de acceso para controlar lo que hacen sus usuarios si se aprueba la controvertida
Digital Economy Bill podría suponer que unas 40.000 familias tendrían que renunciar a su conexión a Internet por el previsible aumento de precios que estas medidas provocarían. §
Torrent Freak vía
Boing Boing.