El juez razona que «las tarjetas a las que alude el denunciante (...) también permiten otras funciones legítimas tales como el empleo de juegos legítimos de otros países, copias de seguridad de juegos originales, manejo de fotografías, escuchar música o ejecutar 'software' libre», por lo que descarta el delito contra la propiedad intelectual y sugiere a Nintendo la vía Civil para dirimir cualquier vulneración de diseños industriales §
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