Todo sea por una buena causa: ralentizar el navegador (Firefox en este caso, con un plug-in) para comprobar cómo se comporta una web o una aplicación web al funcionar a
baja velocidad, simulando una conexión de «banda estrecha», RDSI, etc... ¡Ah, qué tiempos en los que se obligaba a los diseñadores a conectarse
vía módem para hacer que aligeraran las páginas que diseñaban sufriendo en sus propias carnes cada KB de más...l!